
¡Gacho gris!... compadrito y diquero, fiel testigo de un tiempo de farra, siempre fuiste mi buen compañero a quien nunca he podido olvidar. Requintado y echado a los ojos, te llevaba en mis noches de taita, y hoy la moda tan llena de antojos te ha traído de nuevo a tallar. ¡Gacho gris, arrabalero!, vos triunfaste como el tango, y escalaste desde el fango toda la escala social, ayer sólo el compadrito te llevaba requintado pero ahora fungi claro, sos chambergo nacional. Desplazado a una vida tranquila, voy pa' viejo entregado a la suerte, y por eso he llorado al tenerte, gacho gris, otra vez frente a mí... Es verdad que ya estoy maturrango para usarte lo mismo que antaño, sin embargo contigo y un tango... me parece que vuelvo a vivir.
