
Música: Eduardo Pereyra
Letra: Yaraví
En larga caravana por el alto del cerro arriando la majada se ven los remeseros. Mientras que la escarchilla va cayendo incesante, cruzados en sus mulas siguen sierra adelante. En la noche parecen sombras que se mueven por el altiplano. Van al marchao parejo mientras sigue nevando. Y por no andar tan tristes a quedo silbando. (recitado) Muchachos, hay que corajearle a la noche. Aunque apriete más y más, la nevada, pa' cuando recién apunte el alba haremos un alto en la quebrada. Remesero, remesero en la noche no aflojés, qu'entuavía el tiro es largo y la aurora no se ve. Cuando llegaba el alba, allá en la serranía, cubiertos por la nieve los jinetes yacían. Aquella noche triste, los pobres remeseros, hallaron sepultura en el largo sendero. Cuando cae la escarchilla por el alto del cerro se ve la caravana, que a través de la nieve sigue igual caminando y en el viento perdido está el silbo flotando. (recitado) Y enancao en el silbo, viene el canto triste, que se extiende en la sierra y en el llano, mientras la caravana marchar parece, hacía un remoto pago lejano. Remesero, remesero, del eterno caminar, no te apures que ya nunca a tus pagos llegarás.
