
Música: Miguel Ángel Figueroa
Letra: Mario Iaquinandi
(Recitado) Voy naciendo en la noche memorias de silencio. Creciéndome en un grito que no puedo evitar. Te busco simplemente por todos los misterios sabiendo que ya nunca te volveré a encontrar... Caminar... Que cosa triste es caminar si no te siento junto a mí... parece muerta la ciudad, como una larga soledad de acero y gris... Un café... La misma mesa de un café para buscar la intimidad... Un cigarrillo y un cognac y este silencio de la piel; y esta amargura de saber que ya no estás. ¡Pero voy!... viajero inútil de tu amor... por una senda sin final bajo un semáforo burlón... y en cada esquina, mi dolor se detiene a pensar; y me invita a soñar... ¡soñar... soñar!... ¡Alondra en fuga!... ¡Dolor de calles!... ¡En tu portal murió sin luz mi fe de amor!... La noche crece lunas de angustia, y la ciudad comulga en mí su pena más gris... La ciudad... La ciudad... ¡Sin... ti...!
