
Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer
María y las aves. Paz, es de luz, criatura. Es de alma pura, sin gravedad. Hoy, bajará. Si no, los siglos no la verán. La llamarán y la esperarán la fe, la flor, el sol, el mar, el ser, suplicándole: “María, no... no vueles más... ¡bajá!, tu día ya llegó..." María y las aves, en libertad, ¡ay, qué lejos van! Es que no quiere nacer, pues todo lo sabe: le basta ver a las aves nacer del amor. Y aquellos dos que la alumbrarán, no se aman ya, ¡no se aman ya! María: vas hacia el nunca más. María y las aves. Las aves y María. Jamás. María. Las aves y María.
