
Música: Lina Avellaneda
Letra: Lina Avellaneda
Sentada en el balcón cuaderno en mano con la mirada llena de horizontes veo un Río de Plata iluminado la historia de mi pueblo trae a flote. Y escucho tantas voces en su arrullo desde antes que llegaran los marinos en nombre de la espada y el sepulcro a emborrachar la tierra con el vino. Mi gente a orillas del río tiene los ojos de agua marrón y en la mirada coraje y la boca dulce para darme voz y de esa borrachera aún te quedan algunos que no entienden tu ternura. E igual que navegantes buscan oro donde no estuvo ni estará más que la luna milagro de trabajo que Quinquela pintaba de sonidos y ladrillos en el ruido vital de tus galpones Se llenaron de vida los altillos mi gente... por eso yo me digo que no alcanzan ni mi amor ni tu amor ni la honradez no hay que dejar pasar las esperanzas ni esperar en la cama la vejez la vida es como el cause de las aguas. Y no me alcanza con verla correr a orillas de este río están las cosas que en su lugar debiéramos poner mi gente…
