
Música: Favio Daiban
Letra: Haidé Daiban
No hay pájaro que en su vuelo se parezca a mis ideas, todos vuelan como pueden, para el cielo, alas ligeras. Sus alas son como manos, tejen cuentos en las nubes, para regalo del cielo dibujo sobre las cumbres. Y para el hombre, mi amigo, solamente mis poemas, herencia de mis dolores en palabras que se quejan… Mis manos son alas libres que gorjean pensamientos, con latidos como cuerdas corazón de mis lamentos… Yo rasgo como un susurro el mensaje milenario, sobre un papel, blanca nube, que me espera en un abrazo. Y se revela, no en vano, mi tesoro en vislumbres deja bordados destellos su oscuro lado y su lumbre.
