
Música: Roberto Morel
Letra: Roberto Morel
Vaya parando la oreja todo longhi quinielero, que viene un taita orillero en el arte de apuntar; hay que saber trabajar de cráneo y sin manyamientos, Yo trabajo con el muerto sepultado en el melón y zarpo de refilón la precisa en el momento. Yo banco de combinada de puro cráneo acentao y a cada tungo apostao le vicho la boleteada, yo nunca tuve mancada, no soy como aquel cartón que jotraba a lo chavón yugando de papeleta, y se morfa la boleta con un muerto de garrón. Palito, docena, media, fue de quinta el marcador; treinta y diez a ganador, la docena: tres con treinta, la media: cuatro noventa, de sexta: borrado el uno, y sobre el pucho rejuno por si viene la cabrón, pa’ darle cara al botón con un chamuyo oportuno. Vaya un cinco a Tucumán por el coco al doble tres, y al fraile con el revés de a palo a la Nacional. En los diez primeros van el trío por separao, con un pelpa colorado, ¡salute!, le pianto al tubo y ahí nomás me quedo mudo con el mate descargao. Ya ve el otario a la gurda como este ñorse camina, tengo checo, percantina y el santo dentro’e la zurda. Todo gil que se embalurda no se puede entreverar; hay que saber trabajar con la testa bien templada, pa’ que no tengan mancadas y aprendan a laburar.
