
Música: Miguel Cafre
Letra: Eduardo Bonnin
Tronaban los cañones del bajo del Retiro, Lavalle, el unitario, rondaba por Luján. Las tropas federales, al son de los tambores ¡Federación o Muerte!, clamaban al marchar. Tañían las campanas con fúnebre presagio y allá en la viejita casa de la Gobernación ¡lloraba Manuelita, y el dueño de su suerte se despedía triste con el último adiós! Adiós graciosa Manuelita llegó la hora de marchar me llevaré como recuerdo tu pañuelito Federal. ¡Y si la triste suerte quiere que un día tenga que llorar recogerá mi última lágrima tu pañuelito Federal! Tronaban los cañones, la sombra de un jinete se hundió en la lejanía de la tarde invernal, ¡llevándose a la guerra el rojo pañuelito de la flor solitaria del ceibo Federal! Coreaban los soldados canciones de batalla, ¡Mueran los Unitarios! ¡Viva el Restaurador! Y desde el pedacito de cielo de una iglesia nimbada de palomas, ¡bajaba una oración!
